| El primer día del mes de mayo, en muchas localidades de la provincia, los quintos colocan en la plaza el mayo, gran tronco decorado
que permanece allí durante todo ese mes. El primer domingo de mayo la ermita de La Luz, cerca de Moveros, se convierte en un punto de
reunión entre españoles y portugueses, donde se intercambian productos para el hogar y
el campo en un ambiento festivo.
Ese mismo día, Sayago celebra La Patrona en la ermita de
Gracia, situada en el término de Villamor de los Cadozos, a mitad de camino entre Almeida
y Bermillo.
El 9 de mayo la festividad del Cristo de Morales, cuya
ermita se encuentra en el vecino pueblo de Morales del Vino, nos da la posibilidad de
disfrutar de la tradicional merienda en la pradera de la ermita y realizar la típica
compra de las avellanas.
El 15 de mayo se celebra en numerosas localidades San
Isidro Labrador, festividad en la que los vecinos acompañan al santo para pedirle la
bendición de sus campos. Una tradicional procesión con ramos adornados, cintas e incluso
roscas y frutas.
El lunes de Pentecostés se celebra la popularmente
conocida romería de La Hiniesta. Es una procesión del más antiguo origen y tradición.
Se acompaña a La Virgen de la Concha, patrona de la ciudad de Zamora y su ayuntamiento,
hasta la cercana localidad de La Hiniesta, donde tras el baile de los pendones se reune
con su hermana La Virgen de La Hiniesta. Los alcades de ambas localidades intercambian ese
día sus bastones de mando y después de una comida de hermandad se regresa en procesión
cruzando el Bosque de Valorio, donde se realiza una merienda campestre.
En esta misma fecha se celebra en Bamba la romería de La
Virgen del Viso, concentrando a otras muchas localidades, y en Fermoselle la fiesta de la
Santa Cruz.
También ese día, en Toro se celebra la romería del
Cristo de las Batallas en la ermita del mismo nombre que se encuentra cercana al Duero en
las afueras del pueblo. Los cofrades participan esa noche en una tradicional chocolatada
para, al día siguiente, celebrar los actos religiosos y la comida campestre.
El primer domingo de junio, la romería de Los Viriatos o
Pendones de Fariza concentra a los vecinos de los pueblos de alrededor en una asombrosa
procesión donde cada parroquia porta un pendón blanco, especie de bandera más larga que
ancha, algunas con más de siete metros de altura. Su destino es la ermita de Nuestra Sra.
del Castillo, situada en los Arribes del Duero. |